24/4/17

Dedicatorias, ¿sí o no?.

¡Hola a todos!

Al teclado Fran. Hoy me gustaría hablar sobre un tema del que todos hemos oído hablar alguna vez en nuestras vidas como lectores cuando nos han regalado o comprado un libro: las dedicatorias. 

Existen muchas opiniones y razones por las que aceptar o rechazar una dedicatoria en un libro que acabamos de sumar a nuestras estanterías, y junto a otras manías como las de no doblar las esquinas para marcar la página, no parar de leer hasta terminar el capítulo o no escribir notas ni subrayar frases que nos gustan de los libros, las dedicatorias son en muchas ocasiones el centro de atención.

Muchas personas se echan a temblar cada vez que escuchan la pregunta ¿Quieres que te lo firme o dedique? . Algunos respondéis a eso con un rotundo NO, y otros tantos respondéis con rodeos como que no queda bonito, que se estropea el libro, que si no después ya no lo puedes regalar, y un sinfín de razones (muy respetables todas, por supuesto) que al menos a mí no me valen.

En mi caso, voy a lanzar una opinión a favor de ellas. Creo que SIEMPRE se deben firmar los libros. Ya sea con una dedicatoria de la persona que nos lo ha regalado o con la fecha en la que lo compras. ¿Por qué? Poner una fecha no ayuda simplemente a recordar cuándo lo compraste. O una firma, ya sea del autor/a o de la persona que te lo ha facilitado, no implica simplemente postureo para decir "lo tengo firmado por X persona". Una dedicatoria es mucho más que eso. Es encontrar bajo la solapa del ejemplar un recuerdo, un algo que te lleva a una fecha, a un lugar, a una persona con la que estuviste en ese momento, a un autor o autora que te encanta y por eso decidiste conseguir su dedicatoria, es saber que alguien se ha acordado de ti de tal manera que ha sido capaz de pensar mucho en ti y en un libro que te pueda gustar.

Como veis, hay muchas razones por las que aceptar esa dedicatoria, esa firmilla que, aunque en el momento no le demos mucho valor, cuando pasen los meses y nos asomemos a la estantería, veremos ese libro, lo abriremos, encontraremos la dedicatoria y pensaremos "Cuánto ha llovido desde entonces. Me acuerdo de esta persona que estaba conmigo aquel día. O me acuerdo del autor, de lo que me hizo sentir leyendo este libro".

Creo, sinceramente, que esta es una de las sensaciones más bonitas que nos pueden regalar los libros. Por eso os animo a que no dudéis en decir cuando esa persona que ha estado pensando en ti y tus gustos durante días para regalarte un libro adecuado y que te guste, te pregunte: ¿Quieres que te lo dedique?. 

No sé vosotros, pero yo tengo clarísimo que diré que sí a las dedicatorias. ¿Y vosotros? ¿Qué diréis? ¿Sí o No? ¿Os gustan o no las dedicatorias en vuestros libros favoritos? Espero vuestras respuestas en los comentarios.

Gracias por leernos,

Fran SC.


No hay comentarios:

Publicar un comentario