26/10/15

Espacio Amarante-viveLibro, un nuevo espacio de la cultura en Madrid dedicado a escritores



En el madrileño barrio de Moncloa, viveLibro quiere acercarse a sus autores con la puesta en marcha de este espacio.

El acuerdo entre Amarante y viveLibro impulsa la publicación como herramienta clave en el sector.

Los autores serán los grandes protagonistas: venta de libros, asesoramiento editorial, tertulias, presentaciones… Todo en el mismo espacio, tomando la librería como entorno.

Madrid, octubre de 2015

La editorial viveLibro, gracias a un acuerdo de colaboración con la editorial Amarante, inaugurará el próximo 29 de octubre el Espacio Amarante-viveLibro, en pleno centro de Madrid. Un nuevo espacio creado para los autores, un lugar en el que la editorial trata de acercar la publicación a futuros escritores y lectores, ofreciendo la opción de editar un libro una forma profesional, fácil y rápida.

El nuevo Espacio Amarante-viveLibro se convierte en la segunda casa de los autores, tanto de los actuales como de los futuros escritores, incluyendo asesoramiento editorial personalizado. Será una librería de referencia en la que el autor podrá encontrar sus obras, lo que les permitirá acercarse a sus lectores, organizar presentaciones de su libro y generar una comunidad dedicada al mundo del libro. Además, podrán participar en tertulias literarias y contactar con medios de comunicación y blogueros, en un ambiente cultural dedicado a la literatura.

«Con la llegada del nuevo Espacio Amarante-viveLibro queremos hacer renacer la cultura en Madrid, un conocimiento en la que el creador, el autor del libro, sea el gran protagonista. Queremos que triunfe, que sus textos se lean en cada rincón y para ello vamos a dotarles de todas las herramientas necesarias. Conocer la palabra “éxito”, en nuestro nuevo espacio, estará al alcance de todos», afirma Rubén González, director editorial de viveLibro.

De esta manera, viveLibro se convierte en una opción diferente dentro del panorama editorial, acercando tanto a lectores como a escritores que quieran cumplir su sueño de lanzar un libro al mercado. «La autopublicación se está convirtiendo en la vía elegida por los escritores noveles para dar a conocer sus creaciones. viveLibro es una de las editoriales que más fuerte apuesta por formas nuevas de publicación, y queremos que todos aquellos que quieran publicar por primera vez o vuelvan a publicar de nuevo con nosotros tengan un punto de encuentro en el centro de Madrid», comenta de nuevo el director editorial.

 a cabo ﷽﷽y blogs: opio GonzQuernuevo convenio de  968 o vterarias, presentaciones, networking...rcha de este espacio.
sta. Quer


ParapPara este nuevo espacio se plantea creación un club de lectura donde los amantes de los libros podrán no solo encontrar todas las obras de nuestros autores sino también conocer todos los detalles de los ejemplares que están a la venta.

La apertura oficial tendrá lugar el próximo jueves 29 de octubre a las 18:30 en la calle Meléndez Valdés, 52 28015 Madrid. Se ruega confirmar asistencia llamando al 911 903 968 o vía e-mail a eventos@vivelibro.com.

23/10/15

Grey, de E.L. James

Nº de páginas: 648 págs
Editorial: GRIJALBO 
Encuadernación: Tapa blanda 
ISBN: 9788425393815 
Año edición: 2015

Sinopsis

Christian necesita tenerlo todo bajo control. Su mundo es puro orden y disciplina aunque, en el fondo, está vacío... hasta el día en que Anastasia Steele aterriza de bruces en su despacho, hecha una maraña de largo pelo castaño y esbeltas piernas. Él intenta olvidarla pero, muy al contrario, se ve inmerso en una tormenta de emociones que no consigue controlar y a la que no puede resistirse. A diferencia de todas las mujeres que ha conocido, la tímida e inexperta Ana parece capaz de ver más allá del exitoso empresario y la lujosa vida que le rodea, y descubrir el corazón frío y lastimado de Christian. ¿Logrará su relación con Ana disipar las pesadillas que le acechan todas las noches? ¿O serán sus oscuros impulsos sexuales, su obsesión por el control y el desprecio hacia sí mismo los que alejarán a la joven y destruirán la frágil esperanza que ella le ofrece?

Mi enfa... digo opinión

Grey es lo que me pareció desde el primer momento: una justificación. La novela, en mi opinión, fue escrita para convencer a todas aquellas personas que no soportamos al empresario de que no era tan malo, una forma de vendernos que todo tiene una triste justificación y que deberíamos tenerle pena. Me suena un poco al caso de Dexter, aunque el segundo es mil veces mejor que el señor Grey (ni punto de comparación, por favor), ya que en el caso del asesino sus ansias de matar se justifican cuando te enteras de que cuando era un niño presenció cómo mataron a su madre y a varias personas más (si mal no recuerdo, también tenía un hermano, convertido en asesino también). Dicen que 4 de cada 10 maltratadores fueron maltrados de niños, y esto es lo que le pasa al señor Grey, solo que él prefiere centrarse en el supuesto bsdm para liberar toda esa ira, o sea que es maltratador pero a la vez no lo es. 

En este libro nos metemos en la cabeza de Christian Grey y vemos cómo va enamorándose, a su manera, de Anastasia. Bueno, se enamora mientras trata de cambiarla entera. Sí, Christian Grey quiere cambiar a Ana de arriba abajo. No le gusta su ropa, ni su torpeza, ni su nada. Incluso en un principio la juzga y se piensa que es tonta, algo que deja de creerlo cuando hace un comentario (un poco pretencioso en mi opinión) sobre una pieza de arte que tiene colgado en su despacho el señorito.  Esta novela también nos trata de explicar el motivo de los celos de Grey cada vez que un hombre se acerca a Anastasia (según él todos se han enamorado de ella), y lo hace como intentando convencernos de que es normal que los tenga cuando le hace quedar más como un acosador controlador. E.L James no ha conseguido en absoluto justificarlo, en mi opinión, y ha quedado de lo que yo ya sabía que era. También nos meteremos en sus pensamientos más oscuros, en todas esas veces que está deseando pegar a Ana para su deleite o tirársela (dándole igual si ella quiere o no, la manipula y listo), aunque no lo hace porque trata de ganársela primero (me recuerda un poco a asesino trata de ganarse a su víctima para luego matarla...). Otra faceta que conoceremos de este hombre es la laboral, que es puro relleno.

Grey, por cierto, no está en sus cabales y es algo que se ve a lo largo del libro con sus pensamientos y su forma de actuar. Está ido de la cabeza, para qué mentiros, y E.L James sólo ha conseguido con este personaje dar una errónea imagen del bsdm y de los amos. Algo que me dijeron hace tiempo es que un amo jamás haría nada enfadado porque no controla, no puedes pegar a una persona cuando estás de mal humor porque no vas a dar placer a la otra persona sino que, seguramente. la harás daño y eso no es lo que se quiere. En el bsdm no se busca el placer de uno, se busca el de los dos y eso no es lo que refleja esta novela. Además, Grey es violento desde niño, seguramente por el trauma de los maltratos y de la vida que llevaba con su madre biológica, y creo que no le trataron de forma adecuada porque de verdad que muchas cosas de aquí es que no son normales. Y el Bsdm no es una terapia, queridos.

Algo que me ha molestado mucho es la forma que ha tenido E.L. James de intentar jugar con nosotros. Como he dicho, esta novela es una especie de justificación mal hecha por parte de la autora (algo cobarde, en mi opinión, si haces algo en lo que crees no trates de excusarte o justificarlo) y a lo largo del libro nos mostrarán las pesadillas de Grey como jsutificación. Todas son parte de su infancia y todas nos tocarán nuestra fibra sensible, en mayor o menos medida. Son partes que pretenden ser duras, yo me las esperaba bastante peor, la verdad, y, como dije cuando leí el primero, creo que la infancia de Grey es esa para, vuelvo a repetirme, justificar su actitud. Me remito al ejemplo de arriba, en Dexter también lo hicieron como forma de humanizar al personaje pero en ningún momento lo vi como para dar pena ya que estuvo hecho de tal forma que me pareció de 10 porque estaba contado de tal manera que te convencía, además también tiene la intencionalidad de lo que pasa posteriormente (no os voy a decir más) pero en Grey no te convence. En Grey la que te sigue dando pena es Anastasia, que está simplemente para ser su muñeca hinchable.

Todo el libro, como he dicho arriba, me recuerda al típico plan de un asesino de ganarte a tu víctima para luego rematarla. En este caso es ganarte a la chica para usarla como una muñeca hinchable: quiere verla reducida a una persona que simplemente está ahí para darle placer cuando quiera. Además, tiene mente de psicópata y desde luego que si querría ser un asesino tendría todo lo necesario para matar a alguien y no ser descubierto. Como dijo The guardian, cuando lo terminas piensas que debería estar encerrado en algún sitios, ellos dicen que en la cárcel, yo digo que en un psiquiátrico.

Otra cosa que me molestó muchísimo es que trata de hacer al personaje de Grey inseguro. A ver, una cosa es que crea que no merezca ser amado y otra lo que hace esta mujer. Lo hace tan inseguro que acaba ridiculizando al personaje. Vale, todos tenemos inseguridades pero lo de este libro es completamente ridículo, de verdad. Y, además, siendo el objetivo del libro que entendamos más al bestia este pues como que lo entendemos menos.

¿Cómo ve a las mujeres? Mirad, llevo muchísimo tiempo, tras leerme los tres libros para poder criticarlos con argumentos, diciendo que este señor es un machista y que ve a las mujeres como objetos ¡y este libro me lo confirma! Cada vez que iba al trabajo me ponía mal por la forma de pensar acerca de sus empleadas y de todas las mujeres con las que se cruzaba, de verdad. Este libro es tan sexista que me parece horrible que esté escrito por una mujer. No hay más que ver cómo juzga a Anastasia, una simple cara bonita, o como se cree que por ser guapa tienes que ser estúpida, por ejemplo. Además, todas las que trabajan para él son guapísimas, delgadas, altas, sin defectos. Todas son maravillosas, y como sean normalitas, ¡qué horror! Es que que no haya ni una ya me parece un poco fuerte. Además, que solo las ve como objetos a los que beneficiarse (a no ser que trabajen para él, que por eso no insiste en las prácticas para Anastasia, porque sino no puede ser su muñeca hinchable). De verdad que yo me siento ofendida con todos los pensamientos de este hombre. 

Según E. L James su tetralogía es feminista y a mí me entran ganas de reírme, pero no lo hago porque me parece tremendamente triste que una persona crea eso de una obra que obviamente NO LO ES. Dice que las feministas tienen derecho al placer. Sí, en eso estoy de acuerdo, pero este libro no representa esa idea (ni los del punto de vista de Anastasia,) ya que le placer es para Grey, Anastasia trata de adaptarse a algo que ni siquiera le gusta solo por él y sólo piensa en aceptar satisfacerla cuando se marcha (ups, spoiler, pero seguro que todos lo sabíais, aún así lo siento). ¿Que ha hecho que no haya tanto tabú en este tema? Vale, después de esta señora han salido cientos de libros eróticos (aunque Anne Rice te ganó, querida, con su Bella durmiente) pero lo tuyo no es feminismo. Si tu libro fuera feminista, Anastasia no sería como es, sería un personaje fuerte y seguro, sería una chica que no admitiría que la traten así y que se haría respetar por Grey desde el minuto uno. Sería alguien que elegiría ser sumisa porque quiere, no como forma de salir con una persona, sin gustarle en absoluto ese rol. Para defenderse dice que las feministas tienen derecho a relaciones amorosas, como si alguien dijera que no se puede, pero de lo que no se da cuenta es que no se critica eso del libro. ¡Claro que las feministas nos enamoramos y tenemos relaciones románticas! Por supuesto. Pero no se le critica por eso, se critica por el machismo del libro, por la relación tóxica, por el personaje masculino que se ha creado que debería estar encerrado. También dice que hay veces que nos encantaría que una persona tomara las decisiones por nosotros, llevándolo al tema de las facturas y tal, ¡claro que nos encantaría delegar esas tareas a alguien pero eso no quiere decir que todas deseemos someternos ni que todas queramos que nos digan qué comer, cómo vestir, qué médico visitar ni nada de eso!

Es cierto que Anastasia no sufre maltrato físico pero es que no todo el maltrato tiene que dejar marcas en la piel. Es como el acoso escolar, puede ser físico, psicológico, social... y en este caso, Anastasia sufre maltrato psicológico y social y me parece preocupante que un montón de personas no os deis cuenta de esto o que lo justifiquéis. ¿De verdad tiene justificación? El libro de Grey desde luego le quita toda la justificación posible al asunto. Que alguien me diga si es normal tener controlada a tu novia por gps, aislarla de sus amigos u obligarla a hacer deporte, por ejemplo (que no es malo hacer deporte, es buenísimo para la salud pero no puedes imponérselo a nadie porque es su cuerpo y ella hará lo que le dé la gana).

Para terminar esta entrada tan larga (últimamente estoy haciendo unas entradas enormes, ¿no? vais a acabar cansándoos de mí) os voy a enseñar alguos trozos de la novela para qué veáis de qué va el asuntillo este.

"Se me ocurre que yo podría mejorar sus habilidades motoras con la ayuda de una fusta de montar. Bien utilizada puede domar hasta a la más asustadiza." Página 11. Vamos a ver, alma de cántaro, ¿tú no has oído hablar de la descoordinación y esas cositas? Bueno, mi coordinación es menos veinte, mi torpeza es de 10.000 y el miércoles rompí un bol sin querer. ¿Me pegarías por eso? Bueno, claro que lo haría. Llego a ser yo Anastasia y con lo torpe que soy ya estoy llena de moratones. Y como me llevara a jugar a algo donde se requiera coordinar vista y extremidades mal vamos. Otra cosa que no me gusta es que habla de ella como si se tratara de domar a una yegua, y fijáos en cómo elige justo las palabras "fusta de montar" y "domar" para que pienses justo en domar a un animal. ¿Eso son para él las mujeres? ¿Yeguas que hay que domar?

Yo sé juzgar a las personas mejor que la mayoría” Página 12. Cómo os dije en un principio, Grey solo se piensa que es una cara bonita y suelta esta frasecita tras juzgarla por el aspecto. ¿En serio? ¿Sabes juzgarlas? A Anastasia la juzgas de culo así que ya me vas a decir tú qué capacidad tienes. Al menos añade mejor que a la mayoría, ¡menos mal! Porque sino ya me parecería aún peor.

"Es una chaqueta vieja y barata. La señorita Anastasia Steele debería ir mejor vestida". Página 19. La señorita Steel, señor Grey, debería ir vestida como le salga del sobaco. Como si le da por ir con un saco de patatas. ¿Vieja y barata? Primero, no todo el mundo tiene el dinero que tiene el idiota este, y segundo, yo tengo ropa vieja que me encanta y no tiro. ¿Sólo porque a ti no te parezca bueno debería tirarlo? Soy el tipo de persona que prefiere gastarse su dinero en libros que en ropa, así que cuando me compro las cosas me cojo un vestido de 15€ o menos y voy tan feliz, no me siento mal por elegir esa ropa. Mi hermano por ejemplo se la compra de marca y no nos criticamos mutuamente por ese asunto. La cosa es que Anastasia está a gusto con su forma de vestir, ¿por qué quieres cambiarla? ¿Por qué debería vestirse como tu quieres? Que por cierto, le compra un vestidor entero para no tener que avergonzarse de ella cuando le acompañe a actos.

"Tal vez sea lesbiana. Río entre dientes, pensando que es poco probable. Recuerdo la pregunta que me hizo durante la entrevista, su vergüenza, cómo se sonrojó con ese rubor rosa pálido…" Página 23. ¿Y si lo fuera? ¿No puede darle vergüenza preguntarte a ti, desconocido, si eres gay? ¿Qué pasa, que las lesbianas no se sonrojan? Bueno, claro, que tu idea de lesbiana será la de chica que parece un chico y que no tiene sentimientos, me imagino. No sé, es que esto me parece una tontería. ¿Y poco probable? ¿Por qué? Ah claro, es verdad, que se sonroja y se pone nerviosa. No sé por qué me pongo a pensar.

"¿Es que las Converse y los vaqueros son su marca de la casa? Aunque estos resultan muy poco prácticos, lo cierto es que realzan sus magníficas y torneadas piernas". Página 34 ¿Es que ella te critica por ir todo el santo día en traje? Pues no, no lo hace Grey, le gustas y acepta que te vistas como lo haces, no pone pegas. ¿Por qué tú no puedes callarte y aceptar que tu chica lleva vaqueros y converse por que le encantan? ¿Y que no son prácticos? Bueno, claro, para ventilártela encima de donde sea cuando a ti te dé la gana supongo que no son prácticos, no, pero para la persona que los lleva son comodísimos. Son un regalo divino. 

"Sus hábitos alimenticios son una de las primeras cosas de las que pienso ocuparme si acepta ser mía. De eso y de su costumbre de no estarse quieta." Página 100 ¿Eres su padre acaso? Pues no. No lo eres. Si Anastasia no le da por comer todo el día pues es cosa suya. Si le da por cenar solo o únicamente por almorzar porque no ha tenido tiempo de más pues es cosa suya. ¡No tuya! Además, no es que no coma porque sea anoréxica, solo que sino tiene hambre o no le apetece no se va a forzar, que eso es hasta malo. ¿Y cambiar su costumbre de no estarse quieta? ¿En serio? Ah, es verdad, que para ti las mujeres son objetos que no pueden respirar ni sentir sin que tú se lo mandes... Tú quieres un mueble, no una persona.

"—Cuanto antes te sometas a mí, mejor, y así acabamos con todo esto.
¿Acabamos con qué?
Con tus desafíos". Página 146. Su desafío, para quienes no lo hayáis leído (que espero que seáis muchos) es básicamente preguntar una cosa, creo recordar que una tontería como una casa, y a Grey le parece que es desafiarle. ¿En serio? Las mujeres no tienen voz ni voto, pero ¡eh, que dice la James que este libro es súper feminista!

"Así que no te gusta como soy —dice con un hilo de voz.
Me pareces encantadora tal como eres.
Entonces, ¿por qué intentas cambiarme?
No quiero cambiarte. —No, por Dios. Me tienes hechizado—. Me gustaría que fueras respetuosa y que siguieras las normas que te he impuesto y no me desafiaras. Es muy sencillo". Página 266 

Mmm... ajá. No quieres cambiarla. Interesante. Te has pasado 266 páginas pensando en cómo mejorarla y convertirla en lo que tú quieres. Interesante. Sí, sí. Ni desde tu punto de vista te entiendo chico, así que mira si eres complicado. Creo que cuando quieres estar con alguien, porque es obvio que Grey quiere estar con Anastasia, le tienes que querer tal y como es. Con sus defectos y con sus virtudes y a Christian le gustan sus virtudes, pero quiere quitarle sus defectos porque sino no es perfecta. ¡Pues no! O le quieres entera o no le quieres. 



"—¿Es usted gay, señor Grey?
¡Pero qué coño…! ¡No me puedo creer que haya llegado a decir eso en voz alta! Una pregunta que, irónicamente, ni siquiera mi familia se atreve a hacerme. ¡Cómo se atreve! Tengo que reprimir la necesidad imperiosa de arrancarla de su asiento, ponerla sobre mis rodillas y azotarla para después follármela encima de mi mesa con las manos atadas detrás de la espalda. Eso respondería perfectamente a su ridícula pregunta". Página 16 

Déjemonos de lo de cómo se atreve a preguntar eso, y vayámonos a la parte de que se tiene que reprimir el azotarla y tirársela sin ninguna delicadeza. ¿Os parece normal una reacción asi? Pues no, a mí no, me parece una reacción desmedida. Porque claro, luego él puede pensar si ella es lesbiana y todos tranquilitos. O sea, él si puede planteárselo pero ella no pude preguntárselo. ¿Alguien lo entiende? ¿Nadie? Ya, si normal. No os preocupéis.

"No debería conducir con este tiempo, pero no puedo prohibírselo. Eso me irrita" Página 18. A Grey lo de tratar de hacer ver a una persona que no está bien conducir con mal tiempo no le va, él o lo ordena a nada. Porque claro, lo de "oye, Anastasia, quizás no sea muy recomendable que conduzcas con este tiempo, podrías pedir un taxi o te llevo a casa" no existe. Claro, y lo de aceptarlo tampoco. Sólo prohibirlo o no prohibirlo. Lo normal en una relación sana. 

"Se acerca a él y el cabrón la envuelve en un abrazo de oso. Se me hiela la sangre. Es una respuesta primitiva. Quita tus putas zarpas de ella". Página 28. Espero que te refieras a que lo tuyo es una respuesta primitiva. No me parece en absoluto normal esa reacción. Ni aunque fuera su novio tendría derecho a pensar eso por un simple abrazo, de verdad. Es que me parece tan de la Edad de Piedra. Me parece tan absurdo y tan estúpida esa reacción. Es un abrazo. Un simple abrazo. Entonces, conmigo se pondría malo porque mucha gente me abraza cuando me ve por simple amistad.

"(...) Romántica empedernida que solo viste vaqueros. Me gusta que mis mujeres lleven falda, que sean accesibles” Página 44. Es que el conjunto me parece tan fuerte. Para él ser una romántica es lo peor, y llevar vaqueros también. Toda mujer que vaya con él debe llevar falda para poder tirársela cuando a él le plazca, aunque a ellas no les apetezca. Lo he comentado antes, sino me equivoco. A mí es que estas cosas me ponen mala.

"Bueno, si fueras mía, después del numerito que montaste ayer no podrías sentarte en una semana". Página 73. Posesividad, baja que sube Grey a ocupar tu puesto. ¿Os parece normal? ¿Si fueras mía? ¿En serio? ¿Es que es un jarrón? El no poder sentarse en una semana es básicamente por los azotes que le daría por llevarle la contraria, no por otra cosa. Todo súper normal.
 
 —Yo quería una Coca-Cola light.
¿Y por qué no lo has dicho? Me cabreo.
El Pinot Grigio de aquí es un vino decente. Irá bien con la comida, nos traigan lo que nos traigan. Página 148. A mí esto me enfada porque parece que no es aceptable decirle a la camarera que traiga la coca cola para ella, debe de ser muchísimo esfuerzo pedírselo. Un horror, ¿eh? Nada, que tome el vino aunque no lo quiera. 

 "¿Y entonces podrá relacionarse y salir con otros hombres? Se dará cuenta de lo que se está perdiendo… No tengo muy claro ese punto…" Pag 188. No te preocupes, hijo, que Ana es tonta y está completamente enamorada de ti, así que no va a creer que se está perdiendo algo, tú no te preocupes. Lamentablemente da igual con cuantos se relacione.

"—Siento lo del coche y lo de los libros… —Se interrumpe y se lame los labios—. Me das miedo cuando te enfadas". Página 246. Algo que siempre me ha sorprendido es que Anastasia confiesa que Grey le da miedo y ¡no hace nada! O sea, sigue mantiendo una relación con una persona que le da miedo, que teme que le levante la mano por cualquier cosa. ¿Alguien lo entiende? ¿Nadie tampoco? 

"—Vas a tener que buscarte algún anticonceptivo". Página 253. Cómo que vas a tener que. No, vas a tener que no. La persona en la que debería estar el verbo es en segunda del plural. El "Vamos a tener que" es mucho más correcto. Creo que Grey no recuerda que el sexo es cosa de dos y que ambos tienen la obligación de buscar un método aceptable, no solo tiene que encargarse ella. Además, que la forma en la que lo dice no me parece nada adecuada.

"Se está lavando los dientes, sacando espuma por la boca literalmente… con mi cepillo". Pag 340. ¿Tanto te preocupas por la comida y no le dices a Anastasia que es una guarrada y malo para la salud lavarte los dientes con el cepillo de otra persona? Porque da asco, es malo y no debería hacerlo. Pero eh, que queda encantador. De verdad, que qué guarrada. 

Para terminar, os dejo algo del final que, de verdad os digo, me parece tan tan absurdo y estúpido.

"—Anastasia, jamás se me ocurriría interferir en tu carrera profesional, salvo que me lo pidieras, claro.
Entonces, ¿no tienes ni idea de qué editorial es?
No. Sé que hay cuatro editoriales en Seattle, así que imagino que es una de ellas.
SIP —anuncia.
Ah, la más pequeña, bien. Bien hecho.
Es la editorial que, según Ros, se encuentra en el momento idóneo para ser objeto de una absorción. Será fácil" Página 460

A ver, ¿tú a que llamas no interferir? ¿Comprar la empresa en la que tu novia va a trabajar no es interferir? ¿No? ¿Y cómo lo llamas? Porque de verdad, es que me parece absurdo. Es que no tengo ni palabras. 




Total, que ahora voy a leerme 50 sombras más oscuras y el de las liberadas para seguir fijándome en ciertos puntos absurdos, ya que siempre se dice que damos los mismos argumentos. Yo los he ampliado, y he dado algunos más. Hay cosas que ya paso hasta de criticar. Hay mil cosas más pero es que sino esto se convirte en la entrada interminable. También hay un montón de frases más que me han sacado de quicio pero es que me sacaba tanto de quicio que he pasado de decir nada más, de verdad. He preferido seguir y seguir a ver hasta donde seguía. Ah, por cierto, que el final es patético, creo que deja más hundido a Grey como personaje que la propia trilogía. 


Bueno, y os voy a comentar ciertas diferencias del BSDM y 50 sombras (encontradas aquí) que comenta una sumisa, para que sepáis que es verdad que no está bien. Si hay algo que nunca he criticado es el bsdm, siempre he dicho que yo jamás lo practicaría porque es algo que va en contra de mis ideas, pero respeto a las personas que lo practican. ¿Entender por qué lo hacen? Pues mira, no, la verdad. Pero no soy quien para decir qué haces o no. Eso sí, en el libro no se muestra el bsdm y he buscado esto para que veáis las diferencias, y para que veais que una cosa es el maltrato de Grey y otra cosa esto. Así que eso, hasta la próxima.


1. Un Dominante no es un sociópata (y Grey sí lo es)

2. El BDSM siempre se practica de manera consensuada, nunca unilateralmente.

3. Una sesión de BDSM nunca se debe llevar a cabo para sacar el enojo o la frustración de sus participantes (Grey siempre es para calmar su enfado)

4. Christian Grey practica el BDSM porque no es capaz de mostrar sus sentimientos verdaderos. Quienes lo practican, involucran muchos sentimientos como confianza, cariño y amor. 

 5. Un Dominante verdadero no debe aislar a la sumisa de su familia y amigos.

6. En una relación BDSM no es necesario que el dominante se haga cargo de las necesidades económicas de la sumisa.

7.Si una sumisa comienza a sentirse vigilada y acosada por el Dominante, lo más sano es terminar la relación.

8. El BDSM no es excusa para abusar de un menor como en el caso de la señora Robinson y Christian a los 15 años.

9. Los celos obsesivos, como los del protagonista, destruyen cualquier relación. El BDSM no es la excepción.

10.E objetivo del bsdm es dar placer. Si el único objetivo es el dolor, la relación es de abuso. (Y aunque él diga que es para dar placer, en realidad lo que quiere es infringir dolor)

11. A Christian Grey sus prácticas le provocan culpa y hasta asco. En el BDSM cada quien está seguro de sí mismo y de que realiza estas prácticas por placer.

12. Una mujer con baja autoestima no es la mejor candidata para ser sumisa, ya que si el Dominante no es inteligente, puede terminar peor.

13. El amenazar a la sumisa con dejarla si no acepta lo que el Dominante pretende imponer, lejos de fortalecer una relación, termina con ella.

14. El BDSM, bien llevado, no es una patología que requiera de terapia con un psicólogo para 'curarse'.

15. Cuando una relación BDSM termina, la sumisa no enloquece como la primera sumisa de Grey, quien hasta psicópata se vuelve.

16. La autora pretende mostrar a Christian con muchos años de experiencia en el BDSM. Sin embargo, una 'niña boba' lo domina desde el tercer día. Un Dominante real, no es así.

17. En el BDSM sí hay castigos, pero nunca por el simple hecho de dar placer al Dominante o de liberar sus frustraciones.

18. Se presenta a Grey como practicante de BDSM porque no conoce el amor verdadero. El BDSM y el amor son perfectamente compatibles, aunque no indispensables.

19. Un Dominante no debe inmiscuirse en la vida personal y familiar de la sumisa, son cosas que deben respetarse. Grey cae en el acoso.

20. En el BDSM es básica la comunicación y la confianza.

17/10/15

Prefiero estar soltera de por vida que estar con un Grey o un Hardin

Hace tiempo, por si no os acordáis, hice una reseña de After, y me desahogué pero bien y hoy voy a volver a hacerlo pero, esta vez, me voy a quejar de todos los hombres estúpidos de las novelas románticas actuales. 

A ver, no es que tenga nada en contra pero... bueno, sí, lo tengo y es que parece que en los libros ser un cerdo machista que maltrata psicológicamente a la mujer es lo más de lo más y a mí empieza a hartarme. Todo empezó con Crepúsculo. A ver, que a mí me encanta pero reconocedme que Edward era un controlador que necesitaba saber en todo momento dónde estaba Bella y que odiaba que pasara el tiempo con Jacob. Eso podría justificarse un poco porque eran vampiro contra lobo y porque querían matar a Bella. Y porque Jacob bebía los vientos por ella. Vale, es justificable en cierto sentido porque Bella estaba en peligro de muerte pero eso no quita que su confianza con la pareja fuera de menos cien (yo era y soy de Jasper así que me dan un poco igual estos tres) pero con ellos comenzó todo porque 50 sombras es el fanfic de crepúsculo y a Edward le convirtió en el señor Christian Grey, un hombre que detesto. 

Con 50 sombras de Grey se creo el modelo de hombre más repugnante que ha habido nunca (lo siento para las que os guste, pero es que  lo de ese tío no es normal). Lo de Christian no es BDSM porque en esto siempre se respeta a la mujer (al menos es lo que se dice siempre) y Grey, lo siento mucho, pero no respeta en ningún momento a Anastasia (tampoco es que se respete a sí misma). Llega a un punto en el que la aisla, le vigila en el trabajo y a cada lugar que va, incluso tiene su móvil controlado. Le dice cómo se debe vestir, qué debe comer, cómo debe depilarse, qué tiene que hacer y un montón de cosas más que hacen que me pregunte: ¿de verdad queréis esto? ¿De verdad queréis estar con alguien que os hace llorar sin parar y que os controla cada minuto del día? Yo quiero que me quieran, no que me hagan sufrir. 
Con Grey la frase "eres mía" pasó del sentido posesivo horrible al romántico aunque yo no veo la frase nada bonita. ¿Eres mía? ¿En serio? ¿Estamos en la Edad Media o en la Prehistoria? no soy de nadie, no soy un objeto, no soy una propiedad. Soy una persona. Soy un ser humano. Esta frase me recuerda a una canción que decía "tú eres mía o no serás de nadie" donde se veía el asesinato implícito como se fuera la chavala. ¿Queréis eso? ¿En serio? Yo no.

Claro, que no es el único que lo dice. Como a todas las escritoras les debió de parecer una maravillosa frase con un sentido tan tan bonito decidieron incluirlo en todos los libros así que que no os asuste leerlo en todas las novelas románticas. Se ha puesto de moda y es una moda que detesto. Sí, sí, también la suelta el maravilloso Hardin de After, el jardín con malas hierbas de las narices:
Alma de cántaro, ¿por qué tiene que ser tuya? Te quiere y todas esas cosas. ¿Qué más quieres? Bastante suplicio es quererte a ti, con lo inaguantable que eres. Un premio deberían dar a cualquiera que te aguante.

Pero a ver, que Grey no solo puso esa moda. También puso la moda de pedir a tu novia que se case contigo para que no te deje (¡así me gusta, romanticismo ante todo!); en el caso de Hardin fue pedir que se vaya a vivir con él para aislarla de todos y que así no le cuenten lo mala persona que es y le deje. ¿Veis? Puro romanticismo todo. Qué bonito todo. Otro hombre, las chicas del blog no conseguimos recordar en qué libro, tira las anticonceptivas a la basura para que su chica se quede embarazada y no le deje. ¡Qué buen motivo para tener un hijo! ¿Os imagináis la conversación? Yo sí y me da pena el niño. "Papá, cuéntame cómo decidisteis tenerme" "Oh, verás hijo, pensé que tu madre me iba a dejar así que le obligué a tenerte".
 
Precioso. Lloro con el romanticismo y la poca posesividad de la pedida.
Pero no solo vamos a mirar el rollo romántico, también hay que decir que todos son unos salvajes, unos bárbaros, unos agresivos que dan miedo. De verdad que yo estoy con uno de estos y estaría pensando todo el día cuándo va a estallar y pegarme una paliza, porque de verdad pienso que lo que no nos cuentan en el libro son las palizas que les meten. Hardin se pega. Grey se pega. Travis se pega. ¿Que no sabéis quién es Travis? Es el de Maravilloso desastre, un título que refleja muy bien el contenido del libro, aunque yo le quitaría lo de maravilloso. El chaval es un boxeador de peleas ilegales. La verdad es que yo siempre he creído que los boxeadores luego son unos amorcitos con sus chicas, que las quieren y las miman y que respetan a las demás personas, que les dejan su espacio vital y todo eso (en plan como los de rugby, que son un tanto bestias pero luego son unos amores fuera del campo) pero Travis no. Es un encanto: 
Muy tierno, ¿no? Cualquiera quiere tenerlo de amigo, claro.
Pero ya no es solo violencia, es que además se pasan todo el día bebiendo y acosando a la chavala mientras están borrachos porque ¡quién no quiere ver a su novio diciendo cosas horribles tras vaciar una licolería! Todas queremos eso, por supuesto. Yo estoy deseando que venga un hombre a gritarme de todo menos cosas bonitas, es el objetivo principal de mi vida. Por supuesto.

Luego también está lo de la confianza. Ninguno confía en su chica, pero ni uno, ni el más atrevido sexualmente. Es algo que parece que no va en su adn. Ellos pueden acostarse con cualquiera pero ellas no, incluso cuando ni siquiera están saliendo. Ellos tienen que saber en todo momento dónde van a estar, con quién, cuando, cómo, quién va a llevarlas... y como queden con un chico ¡el demonio! como tuvieras amigos antes de conocerle ¡aléjate, satanás, qué haces con amigos, fuera fuera! Tienes que estar sola, no vaya a ser que quedes con tu mejor amiga a tomar un café, se te vaya la pinza y decidáis en el último momento iros a París a ligarte a unos cuantos franceses. ¡Y tener amigos hombres! ¡Qué desfachatez! ¿Desde cuándo las mujeres y los hombres son amigos? Cómo se atreven, qué descarados. Todos los hombres quieren acostarse con cada mujer que conocen y al revés, las mujeres también. Con todos toditos. Por favor, qué cosas pienso. Que puedes tener amigos, ¡pobre de mí! Eso si, intenta tú controlarles a ellos y verás el lío que te montan. Conmigo lo tendrían un poco mal, los pobres, básicamente porque la mayoría de mis amigos son chicos.



Luego también está la parte del sexo. ¿Que eres virgen? Por favor, cómo osas no haberte acostado con alguien, pero qué demonios has hecho con tu vida que no te has ventilado a cada ser humano que se te ha puesto delante. Eso sí, como no lo seas eres la guarra. En los libros no se aclaran. No quieren a la virgen pero tampoco quieren a la que se ha acostado con alguien. ¿Qué demonios? ¿En qué quedamos? Además, incluso en los juveniles, tienes que ser la más atrevida del mundo. ¿Y que no te apetece acostarte con él ese día? Pues te aguantas y lo haces, que el hombre tiene que ser satisfecho y tú no puedes decir que no. ¿Que quieres seguir siendo virgen? Pues te aguantas y dejas de serlo, porque cómo va a estar sin sexo el señorito. Eso sí, gracias a lo que me han contado dos de nuestras chicas de bloggerizados, las chicas tienen que hacer un montón de guarradas que ellas pueden querer no hacer pero como hay que hacer feliz al hombre pues lo hacen, también tienen que aguantar ver cómo él se acuesta con otras personas y sonreír, tan felices. ¿Que no te gusta? Pues tranquila, mujer, que él va a obligarte en cierta forma para que te encante y adores hacer cualquier cosa que no te gusta. ¿Que a él le va pegarte y a ti no? Pues también te aguantas, te tiene que gustar que practique todo lo que sea contigo, que te mande y que te humille todo el tiempo. 

Y tú dejar de ser un estúpido tonto del culo
¿Os acordáis de esos regalos monísimos que han hecho las parejas toda la vida? Que si una flor, que si un disco, que si un libro, un vestido porque se han acordado de ti... ¿os acordáis, no? Pues gracias a estos libros también están empezando a disgustarme. En este tipo de novelas ellos no te regalan algo por romanticismo, te regalan algo para sustituir lo que a ellos no les gusta. ¿El vestido? Su ponte este vestido para esta noche no es un gesto bonito, es un "ponte esto porque odio tu ropa y te ordeno que te vistas de tal forma porque tu ropa normal es de una santurrona... ah, si vas sin bragas mucho mejor". Regalan coches, casas, ropa carísima, accesorios carísimos y mil historias con la intención de sustituir todo lo tuyo por algo que a ellos les gusta. ¿Que te gustaba tu viejo coche? Pues te aguantas y te doy uno nuevo (Edward también se lo hizo a Bella en amanecer, ¿os acordáis?). ¿Que te gusta tu fondo de armario? Pues no, porque o es muy fresco o muy monjeril así que mejor te pones lo que yo te ordene. Ah, que te eligen hasta la ropa interior. Eso de ir cómoda no es lo suyo, tienes que ir con lencería incómoda (al parecer la más incómoda del mundo) y te la regalan, algo que a mí nunca me ha gustado. Nuestra ropa es cosa nuestra, pero sobre todo la interior, no sé.

Algo que también me hace gracia es que son todos los chicos maltratadores súper cultos. Sí sí, es como si así justificaran algo. Grey toca el piano y es súper súper inteligente (por eso dirige una empresa, claro) y Hardin es editor, sabe muchísimo de literatura (y lee a Tolstoi, no olvidemos que remarcan cada autor que lee como si así se demostrara algo) y  mientras grita suelta referencias literarias. El resto también, son todos inteligentes, ricos y saben de todo. La mayoría también vienen de hogares rotos y justifican su agresividad con el divorcio de los padres. Me parece un insulto, por cierto, para los hijos de padres divorciados que son unas personas completamente normales. De verdad.

Hay mil cosas más. A mí estos hombres me parecen un insulto a la inteligencia. ¿De verdad queréis novios maltratadores y controladores? ¿De verdad queréis salir con alguien que no respeta vuestro espacio ni a vuestros amigos? ¿Es lo que queréis? ¿Salir un día en las noticias como una víctima más? Pues yo, sinceramente no. Para eso prefiero estar soltera de por vida, porque para tener un novio que va a ser más mi carcelero que alguien que me quiere pues mira, no como que no me van esas cosas.
¿Veis qué diferencia? Se ha enamorado de ella y de su personalidad y de su todo
A mí me gustan los chicos buenos. Los que te quieren. Los que son a la vez tu mejor amigo y tu novio. A mí me gusta Levi de Fangirl, un chico maravilloso que hace que parezca que vives en las nubes. Respeta a Cath y antes que cualquier cosa es su mejor amigo, le gusta oírla leer en voz alta y la acompaña a los sitios pero sin pasar la raya de acosador controlador (o sea, cuando está súper oscuro y puede aparecer un violador en cualquier momento). Y no trata de cambiarla, no lo intenta, la quiere tal y como es. También me gusta el señor Darcy, pero no el que se ha inventado la gente como ha querido, a mí me gusta el señor Darcy introvertido, incapaz de hablar con la gente que no conoce y que adora a Elizabeth aunque intente fingir que no, que es educado, que cuando sonríe se ilumina todo, y que cuando se da cuenta de que la quiere sabes que haría cualquier cosa por ella.

Bueno, que a mí me gustan los chicos buenos, los sensibles, los que te quieren y te lo demuestran, los que no aguantan nueve horas sin verte porque adoran estar contigo, los que te respetan, los que te aceptan tal y como eres, los que harían cualquier cosa por ti, los que te escuchan, los que hacen pensar que vives en una nube. Y hasta que no nos enamoremos un chico bueno y yo prefiero estar soltera que aguantar veinte Hardin, Grey o como se llame el de la novela machista de turno. Y sí, hasta que no encuentre uno al que le gusta que lea cuando esté con él pues mira, que tampoco.

¿Os gustan los Grey o preferís a los chicos buenos? Venga, responded, no tengáis miedo.

 ¿Algún chico bueno? Podéis decirlo también, pero preparáos para la avalancha de mujeres que van a enamorarse de vosotros.


Ya sé que iba a publicarla el lunes, pero no he podido aguantar las ganas.


12/10/15

Yo leo literatura romántica, ¿y qué?


Me encantan las novelas románticas, adoro un libro donde la única trama es la relación amorosa entre una pareja y sus idas y venidas. Me encanta. Me encanta. Me encanta. ME ENCANTA. ¿Hace falta que lo diga más veces? Y no me avergüenzo de leerlas, ¿qué motivos tendría? Pues ninguno pero la gente no lo ve así. 

Las novelas de este género tal vez no sean profundas o súper inteligentes pero creo que cumplen con su cometido: entretener. Cuando lees una historia romántica te vas a las nubes inmediatamente y a la vez te sientes como la tercera persona de una relación, te sientes la entrometida, la espectadora de un romance maravilloso lleno de idas y venidas. A mí me encanta, es como cuando ves una película romántica. Sabes exactamente cómo va a terminar pero no puedes evitar leer cómo llegan a ese final tan esperado.  Las protagonistas habitualmente, al menos en las novelas que yo leo, son divertidas y los chicos son de película, desearías que existieran.. bueno mis chicos, los de las novelas que yo leo, no esos que leen las demás personas (la semana que viene voy a hablar de esto, quizás os interese). No veo nada malo a este tipo de libros. ¿Que nos hacen desear al hombre maravilloso? Sí, pero porque todos tenemos derecho a encontrar a una persona fantástica que nos quiera. 

El asunto es que porque leas novela romántica se supone que eres tonta y que no eres capaz de leer una novela más compleja como las de Kafka, Bradbury o Bukowski y a mí me hace gracia. ¿Cuántas veces se ha insultado a la novela romántica? Creo que junto a la juvenil, es la más insultada y me parece tremendamente injusto. Yo leo un montón de géneros y estilo, puedo leer tanto una novela de Stephen King como de Nick Hornby o Helen Fielding pero eso no quita que no disfrute todos por igual. Cada género tiene su algo especial y para disfrutarlos hay que saber encontrar ese algo. ¿Que hay géneros que no leo? Pues claro, pero porque no todos tienen que gustarme. 

En la novela romántica, además, puedes encontrar un montón de subgéneros: paranormal, histórica (la época victoriana es mi favorita), contemporánea, de suspense, chick lit, erótica... Hay un mundo dentro de este tipo de novelas. Por ejemplo, yo lo que más leo suele ser romántica juvenil, histórica, paranormal y chick lit. Me encantan. Me lo paso genial leyéndolas y son los libros que más suelo comprarme. No todos tratan temas tontos, por ejemplo Marian Keyes trata unos temas muy actuales como el maltrato, el abandono, la drogadicción y lo hace de una forma espléndida. ¿Por ser romántica no vas a leerla? Pues es lo que te pierdes porque hacía tiempo que no leía a una escritora tan buena. 

Quizás las portadas de las novelas no ayuden mucho a tomarse en serio a este género y la verdad es que algunas dan vergüenza pero no creo que debas ocultar que te gusta este tipo de libros, es tan bueno como cualquier otro. ¡Ya es hora de decirlo orgullosas!

Yo leo romántica, ¿y qué?

¿Cuáles son vuestras autoras favoritas? ¿Y el último libro que habéis leído de romántica? ¿Os da vergüenza que sepan que lo leáis? 

Un abrazo a todos, sobre todo a las personas que consumen estas novelas.

8/10/15

El amo de la sumisa (Michelle Francoise de la Condamine)


Título de la obra: El amo de la sumisa
Libro: 1/1
Saga: no
Autora: Michelle Francoise de la Condamine
Páginas: 77

¿Dónde comprarlo? en Amazon

Sinopsis: El hombre decidió tomar posesión de ella y, mientras subía los escalones deslizó sus manos bajo la falda de la joven. Sus muslos, firmes y blancos eran un premio para las manos de su amo, que se dedicó a masajearlos. Ella temía que alguien bajara por la escalera y contemplara la escena y ese temor, unido al súbito temblor que le produjo el contacto de las manos de su dueño le hizo perder el equilibrio y caer de nuevo a cuatro patas. El hombre se enfadó...

Opinión: Esta vez seré breve con la opinión: es el peor libro que me he leído en mucho tiempo.

Tiene setenta y siete páginas y no hay por donde cogerlo, no he podido terminarlo, lo he dejado en las tres cuartas partes de la novela porque tenía faltas de ortografías en las que daban ganas de arrancarse los ojos como poco. Es una pena que un libro (este o cualquiera) salga a la venta sin una revisión previa.

No tenía sentido la novela, no explicaba nada, era más bien una narración en tercera persona aunque lo contaba Elena, la protagonista. Horrible a más no poder, menos mal que no he pagado por ella porque no merece ni un céntimo del precio que tienen. Está mal estructura, no tiene sentido lo que pone en la novela, no usa bien los guiones, no se sabe cuando se está hablando y cuándo se está narrando...

En fin, un desastre. No pierdan su tiempo con la novela. Yo quiero que me devuelvan el tiempo perdido. Por ello no voy ni a ponerle puntuación porque hasta un tintero me parece mucho.




6/10/15

Una tienda en parís. Máxim Huerta.

  Mmm... Me da cosita pasarme por aquí después de tanto tiempo. Pero bueno, supongo que por aquí, aunque sea para hacer una visita, no hay que pasar de puntillas y hay que ser educado, por lo que me toca "hacer un Troy McClure" (ahora entenderéis). 
  ¡Muy buenas! Soy Oti, y quizá algunos de vosotros me recordéis por haber sido colaboradora de Bloggerizados hace cosa como... ¿año y medio? ¿dos años?... Total, hace mucho tiempo (y como podréis comprobar, aunque haga ya mucho tiempo, se me siguen dando mal las presentaciones). Que os preguntaréis que qué pinto aquí si hace ya tanto tiempo que no me digno a aportar mi granito de arena al sitio... Pues bien, hace unas semanas me pillé un (y por) un librito bastante... bastante ains. Tan ains, que me atreví a hacer la primera reseña de mi vida. Y cuando acabé pensé: "¿Y qué hago yo ahora con esto?". Ya podéis imaginar la respuesta a esa pregunta, si no, no estaría aquí. Así que supongo que tras esta presentación y explicación que puede que a muchos os haya parecido, más que una tontería, algo completamente innecesario o de relleno, os dejo con la reseña, no vaya a ser que yo me enrolle más que las persianas.

  Título: Una tienda en París.
  Autor: Máxim Huerta.
  Editorial: Mr Ediciones.
  Páginas: 374
  Género: Novela romántica
  ISBN: 978-84-270-4141-7
  PVP: 12,42€

  Sinopsis:
  ¿Alguna vez has pensado en empezar de cero en otra ciudad? Fue entonces cuando todo cambió. Justo al acercarme a aquel viejo cartel de madera escrito en francés que vendían en un anticuario improvisado en Madrid. Aux tissus des Vosgues. Alice Humbert. Nouveautés. Entré sin decir nada. Tenía la mirada perdida del que logra lo que quiere. En pocos segundos presentí un vuelco, una irreprimible necesidad de cambiar de vida. Traducido quería decir: Tejidos de los Vosgos. Alice Humbert. Novedades. Significaba más, mucho más...
  Máxim Huerta nos transporta al París de los felices años veinte de la mano de dos mujeres maravillosas, irresistibles y arrebatadoras. Una novela conmovedora, sensible y terriblemente sentimental que te hará soñar.

Opinión personal:
  En menos de 48 horas he terminado este pequeño descubrimiento. Bueno... también he de reconocer que mi ansia por devorarlo era también debida a mi falta de Internet y mi negativa rotunda a encender la caja tonta.
  El caso es que me ha impresionado en cuanto comencé a leer... (vale, aquí también tengo que ser sincera, realmente me enganchó a partir del segundo capítulo).
  Como habréis comprendido en un principio, nos encontramos ante una lectura ligera, perfecta para esas épocas en las que tenemos poco tiempo y mucha ansia por leer. La historia, que en un principio se centra en la vida de Teresa (mujer de 40 años, de un estatus social medio-alto), y más adelante nos lleva a los pies de Alice Humbert (joven francesa de los años 20, resulta de fácil y atrayente lectura.
  Resumiéndoos un poquito:
  La vida de Teresa, madrileña, se ve modificada tras el encuentro de un viejo cartel de boutique francesa en un anticuario de Madrid. Poco a poco, la vida gris (leeréis mucho esta palabra) se va enlazando con el de nuestra segunda protagonista: Alice Humbert, quien es una joven francesa de los años veinte (¡sí! ¡regresiones al pasado!) que comienza a trabajar, por necesidad, como modelo de un reconocido pintor.
  Como podréis imaginar por el título de la obra, el sueño de ambas mujeres es abrir  una tienda en París (ciudad donde se desarrolla gran parte del argumento), aunque yendo más allá, el auténtico sueño de ambas es la búsqueda de la felicidad.
Fuente: Pinterest
  ¡Y ya! Ya no cuento nada más sobre el argumento, que tengo a los spoilers quemándome los dedos y tampoco quiero ser mala gente.
  En cuanto a las protagonistas, si bien me han llegado a enganchar, había momentos en los que me daban ganas de... ¿puedo usar el término "hostiar"? Bueno, pues eso. Y os preguntaréis por qué. Pues veréis, me reconcome, me cabrea, me pone de los nervios que Teresa sea una mujer tan melancólica, tan sumamente enganchada al pasado, a todo lo malo que le ha ocurrido a lo largo de su vida incluso cuando es más feliz. Incluso Alice, la pobre y... puteada (lo siento, pero es verdad) Alice, siente más tristeza por aquello que le ocurre en el presente, más que por aquello que ha vivido. A ver, yo entiendo que Teresa quedó huérfana, que vivió gran parte de su vida bajo el yugo de una señorita Rotenmeyer (santo Google), pero leñe, que tienes 40 tacos, que te has ido a vivir a París, que vas a abrir tu tienda y no paras de repetir que eres muy feliz, pero te sigues acordando de todo lo malo que te pasó y sigues teniendo miedo a las cosas típicas de la vida. Y encima, eres rencorosa. Esto último ya lo entenderéis si leéis el libro.
  Ahora, creeréis que le tengo manía a Teresa, y puede que sea así, pero igualmente el personaje me ha calado. Si bien, de Alice también encontré cierta cosa que no me gustó: su miedo. Ese miedo constante a ser descubierta tal vez no le hizo apreciar todo lo que estaba viviendo.
  Y llegados a este punto tengo que decir: en 48 horas he tenido que retenerme mil veces de no coger un bus, un tren, un avión o un unicornio volador e irme a París. Juro que lo único que me ha frenado ha sido la imposibilidad económica, que me a mí me hubiese dado lo mismo irme sola que acompañada. Os aviso, las ganas de visitar la capital francesa irán creciendo conforme indaguéis más en la lectura.
  Bueno, no me enrollo más, que al final tardaréis más en leer esto que el propio libro. En conclusión: una obra fácil de leer, unos personajes humanos, con defectos y virtudes, y unas incontenibles ganas de viajar resumido todo en un pequeño libro de apenas 347 páginas, perfecto para disfrutar... y releer, como va a ser mi caso.
  Os deseo un buen día, o noche, o tarde y nos vemos en un futuro! :)


1/10/15

En defensa de los lectores rápidos

Lo confieso: leo rápido. Sé que ahora mismo estaréis escandalizados, os miraréis unos a otros y pensaréis "cómo se atreve, leer rápido... qué barbaridad, Así no disfruta del libro". Sí, siento esas miradas acusatorias y qué queréis que os diga: ME DA IGUAL. 

Yo no leo a ritmo rápido en realidad, yo leo a mi ritmo. Hay personas que, como yo, no pueden evitar leer rápido. ¿Que me gustaría ser capaz de tirarme un mes con un libro? Si fuera otra persona, quizás sí. Pero soy yo y soy incapaz. Quizás por eso soy más de películas que de series, o de series de 20 minutos en vez de cuarenta o una hora. 

Vosotros diréis que si no voy lento es porque no quiero, pero de verdad que es porque no puedo. Bailo rápido, hablo rápido, pienso rápido, escribo rápido, cuando paseo lo hago rápido, veo las tiendas rápida, y leo rápido, muy rápido. De verdad que no lo hago a propósito. A los que os pase como yo sabréis la cruz que es pensar rápido ya que la lengua no tiene tanta rápidez o si la tiene pero no todo el mundo consigue entenderte así que debes repetir lo que has dicho una y otra vez hasta que consigues bajar el ritmo a uno normal y todo el mundo te mira mal porque no lo has hecho antes. 

¿Y eso a qué va? A que no podemos evitar ser lectores rápidos, de verdad que no. Cuando leo mi cabeza va a toda velocidad, y en mi cabeza se forma una especie de película con los sucesos del libro. Es algo impresionante, por cierto. Una pena que solo yo pueda verlo. 

Fuente: we heart it
Y leer rápido no quiere decir que no nos enteremos, os prometo que nos enteramos de todo. Y está probado. Por mi madre. Y mi padre. Y mi yo de nueve años. Cuando era pequeña en mi casa se mosqueaban porque yo me leía los libros en un pispás y eso no era normal. No porque yo leyera (en mi casa leemos todos... bueno, mi hermano ya no, solo un libro al año, pero el resto leemos sin parar, visitamos las bibliotecas cada vez que tenemos en el ansia de leer algo que no tenemos y llenamos la casa de libros) sino porque lo hacía rápido y acababa un libro antes que ellos. Así que me hicieron un examen, de verdad que lo hicieron, decían que era imposible que me hubiera enterado de algo a mi ritmo. ¿En qué consistió? Abrieron el libro por una página cualquiera, me dijeron el número y luego me soltaron "dime qué pasa en esta página", claro que eso era imposible porque no me sabía los números de página así que creo recordar que les dije "leedme la primera frase", lo hicieron y yo les conté todo lo que pasaba en esa página, en las anteriores, y en las siguientes. Hablé durante un montón de tiempo y se lo dije con tanto detalle que me miraron fastidiados y dijeron "es verdad, sí que te enteras, sigue leyendo". 

Así que sí, yo sí me entero. Y no me salto líneas ni páginas ni nada de nada. Me lo leo. Entero. Y un libro de 800 páginas me dura uno o dos días pero no porque yo lo haga a posta, es que no puedo evitarlo. A veces intento que me dure el libro pero suele ser misión imposible porque es algo que no puedes controlar. El libro te engancha, tu lees y lees y lees como una adicta enganchada y cuando lo acabas te das cuenta de que no te ha durado ni un día (motivo por el que mis padres ya no me compran libros con menos de cuatrocientas páginas). 

¿Y los disfruto? Claro que los disfruto, a mi ritmo, que no al vuestro. Me meto hasta dentro de la historia, y me lo paso tan bien leyéndola como los lectores lentos. No creo que la velocidad a la que lees tenga nada que ver con el disfrute porque todos vamos a un ritmo distinto. Es más, yo una vez tardé mucho en leerme un libro porque quería probar a estar con él unos cuantos días y no lo disfruté tanto como cuando lo leo a mi ritmo. 

Supongo que podría decirse que básicamente todo esto va a que suelo estar harta de escuchar que los lectores rápidos no disfrutamos los libros, algo que dicen todos los lectores lentos, y suele fastidiar porque lo dicen con un tono de "lo que yo digo va a misa porque tengo razón y los lectores lentos estamos en un plano superior". Bueno, igual no lo dicen con ese tono, pero sí que lo dicen como si fueran superiores a nosotros, los rápidos. Siempre dicen que no los disfrutamos, que es imposible leer a nuestro ritmo y blablabla y yo digo ¿por qué? En mi caso, toda mi vida he hecho las cosas de esta manera, rápidas, y es algo que no puedo evitar porque es parte de lo que soy, estoy acostumbrada y las disfruto de igual manera que vosotros. Cada persona tiene un ritmo y hay que aprender a respetarlo.

Eso sí, estoy un poco en contra de esas páginas de "aprender a leer más rápido". Como he dicho, cada uno tiene un ritmo y si el tuyo es lento ¿para qué cambiarlo? Si te pasas a uno que no es el tuyo te aseguro que entonces no lo disfrutarás tanto ¡porque no es el tuyo! O quizás sí, pero te costará pillarlo porque tienes que aprender a ir a cámara rápida y eso no creo que os guste mucho si toda la vida habéis ido a cámara lenta. Total, que no me gusta porque cada uno tiene que ir a su ritmo y cambiarlo no me parece muy bueno.

Total, que esta es una entrada en defensa de los lectores rápidos, de los que no podemos evitar leernos una novela en una tarde, de los que disfrutamos leyendo a nuestro ritmo, de los que no nos saltamos páginas y de los que devoramos novelas. 

¿Alguno por bloggerizados que lea a mi ritmo?